Un empleado abre un adjunto que parece una factura y, horas después, los servidores de la empresa muestran una nota de rescate. ¿Qué harían tus clientes si mañana no pudieran abrir ni un solo archivo?
En Tech2Business trabajamos con soluciones de backup que forman la última capa de protección, la que decide si una empresa vuelve a trabajar o se queda parada.
¿Qué es el ransomware y cómo funciona?
El ransomware es un software malicioso que secuestra la información de una empresa: cifra los archivos con una clave que solo conocen los atacantes y exige un rescate, casi siempre en criptomonedas, a cambio de esa clave.
No distingue tamaños, aunque las pymes son un objetivo frecuente porque suelen tener menos medidas de seguridad y menos capacidad de reacción que una gran empresa.
Para entender cómo funciona el ransomware, conviene ver sus fases:
- Acceso: el atacante entra en la red por un correo, una contraseña robada o una vulnerabilidad.
- Movimiento lateral: se desplaza por los sistemas y busca los datos más valiosos, copias de seguridad incluidas.
- Cifrado: bloquea los archivos y deja una nota con las instrucciones de pago.
- Extorsión: exige el rescate y, cada vez más, amenaza con publicar los datos robados.
Entre el acceso y el cifrado pueden pasar días o semanas, un margen que es la oportunidad para detectarlo. Por eso las tendencias de ciberseguridad ponen el foco en la detección continua y en la capacidad de recuperación.
¿Cómo entra el ransomware en una empresa?
La mayoría de los ataques aprovechan descuidos comunes. Las vías de entrada más habituales son estas:
- Correo electrónico: adjuntos maliciosos y enlaces de phishing que engañan al usuario.
- Vulnerabilidades sin parchear: sistemas y aplicaciones expuestos con fallos conocidos.
- Credenciales robadas: contraseñas filtradas o débiles que dan acceso a servicios remotos.
- Accesos remotos mal protegidos: escritorios remotos y VPN sin doble factor de autenticación.
Un estudio internacional publicado en 2025, con 3.400 organizaciones afectadas, sitúa la explotación de vulnerabilidades como la primera causa técnica de los ataques.
Saber cómo prevenir el ransomware empieza por cerrar esas puertas con parches al día, autenticación multifactor en los accesos y una buena seguridad del correo electrónico de tus clientes.
¿Qué tipos de ransomware existen?
Los tipos de ransomware no actúan todos igual. Cambian en cómo atacan, en lo que exigen a la víctima y en el daño que dejan, por lo que conocerlos ayuda a elegir la defensa adecuada para cada cliente.
Ransomware de cifrado
Cifra los archivos de la empresa con una clave que solo tienen los atacantes, de modo que documentos, bases de datos y copias accesibles quedan inservibles hasta que se paga el rescate o se restauran desde una copia limpia.
Suele moverse por la red antes de activarse, así que cuando aparece la nota de rescate, el cifrado ya afecta a servidores, equipos y unidades compartidas. Es el más común y el que más daño causa.
Ransomware de bloqueo
Impide el acceso al equipo completo, aunque no cifra los datos. La pantalla queda bloqueada con un mensaje que exige el pago, a menudo haciéndose pasar por una autoridad o por un servicio técnico.
Es menos destructivo que el de cifrado porque los archivos siguen intactos. Aun así, deja al usuario sin poder trabajar y puede ser la antesala de un ataque más grave.
Doble extorsión
Los atacantes roban los datos antes de cifrarlos y amenazan con publicarlos si no hay pago. Con este tipo el backup ya no basta: aunque la empresa recupere sus datos desde una copia, la filtración sigue siendo un riesgo legal y reputacional.
Si entre los datos robados hay información personal de clientes o empleados, la empresa tiene además que notificarlo a la autoridad de protección de datos. Por eso conviene combinar el backup con soluciones de DLP que controlen la información que sale de la organización.
Ransomware como servicio (RaaS)
Funciona como un modelo de negocio. Grupos especializados desarrollan el malware y lo alquilan a otros delincuentes, que lanzan los ataques a cambio de compartir una parte del rescate.
Este modelo explica por qué los ataques se han multiplicado, ya que lanzar una campaña ya no exige saber programar malware. También explica por qué las pymes están en el punto de mira: los afiliados buscan objetivos débiles y atacan a empresas con menos defensas, por lo que su ciberresiliencia está empezando a ser una prioridad para muchas de ellas.
Para el partner, conocer estas variantes sirve para explicar al cliente por qué una sola herramienta no es suficiente. El backup inmutable resuelve el cifrado, mientras que la doble extorsión exige además controlar la información que sale.
¿Cuánto le cuesta a una empresa un ataque de ransomware?
El rescate es solo una parte de la factura. Un ataque de ransomware genera costes directos e indirectos:
- Parada de la actividad: horas o días sin facturar, sin atender pedidos y sin dar servicio.
- Recuperación técnica: limpieza de sistemas, restauración de datos y horas de especialistas.
- Obligaciones legales: notificación a la autoridad de protección de datos y posibles sanciones.
- Daño reputacional: clientes y proveedores que pierden la confianza.
Si el ataque afecta a datos personales, el RGPD obliga además a notificarlo a la autoridad de control en un plazo máximo de 72 horas, algo muy difícil de cumplir con los sistemas caídos y sin un procedimiento previo.
La diferencia la marca la preparación: una empresa con un plan de disaster recovery probado vuelve a operar en horas, mientras que una sin plan puede tardar semanas.
¿Por qué el backup inmutable es la última línea de defensa?
Los atacantes conocen el valor de las copias de seguridad y van a por ellas. En la edición de 2024 del mismo estudio, el 94% de las organizaciones afectadas afirmó que los atacantes intentaron comprometer sus copias.
Un backup inmutable cierra esa puerta. Una vez escrita, la copia no se puede modificar ni borrar hasta que termina su periodo de retención, ni por el ransomware ni por un administrador con permisos.
Una protección contra ransomware sólida combina:
- Inmutabilidad: copias protegidas con bloqueo de objetos sobre almacenamiento S3.
- Regla 3-2-1-1-0: tres copias, dos soportes, una fuera, una inmutable y cero errores al restaurar.
- Pruebas de restauración: comprobar con frecuencia que las copias se recuperan.
- Credenciales separadas: accesos al backup distintos de los de la red de producción.
Herramientas como Comet Backup permiten enviar las copias a almacenamiento S3 compatible con bloqueo de objetos, para que el cliente conserve siempre una copia limpia desde la que volver a arrancar.
Protege a tus clientes del ransomware con el apoyo de Tech2Business
Ninguna medida aislada elimina el riesgo. La protección eficaz combina prevención, detección y recuperación, y montar esas capas para cada cliente es el trabajo del partner.
En Tech2Business te ayudamos a construirlas con soluciones que ya distribuimos:
- Seguridad del correo electrónico: filtra el phishing y los adjuntos maliciosos antes de que lleguen al usuario.
- Protección EDR y XDR: detecta y frena el comportamiento del ransomware en los equipos.
- Backup con Comet Backup e Impossible Cloud: copias inmutables listas para restaurar sin pagar el rescate.
- Disaster recovery con Walhalla: infraestructura de respaldo para volver a operar cuanto antes.
Para abrir la conversación con un cliente sólo hazle esta pregunta: ¿cuánto tiempo podría tu empresa trabajar sin sus datos?
Acompañamos al partner en el dimensionamiento, la propuesta comercial y el soporte técnico. El proyecto de tu cliente es nuestro proyecto. ¡Pregúntanos sin compromiso!